miércoles, 8 de julio de 2015

Lo que fuimos

Pienso en tu sonrisa, tus ojos, tus labios, tu cabello, tus manos que encajaron con las mías, pienso en ti, en todo tu cuerpo, en como quiero volver a tenerlo solo para mí, pienso en cuando nos mirábamos y el tiempo se detenía, no existía nada ni nadie más, solo éramos tu y yo en aquel solitario lugar en el que a lo lejos oíamos al mar en la tranquilidad de la noche, tu y yo hacíamos las noches más largas y los días más cortos con tal de volver a encontrarnos cuando el sol se hundía en el horizonte, ya que solo teníamos ese poco pero agradable tiempo, que se medía desde que la primera estrella salía en el cielo hasta que sol estuviera en el punto donde ya no quedaba nada de oscuridad en el cielo; éramos tu y yo que nos perdíamos el uno en el otro, bastaba tan solo una sonrisa para que nuestro tiempo fuera perfecto, caminábamos de la mano por la orilla de la playa intentando no mojarnos los pies ni la ropa, para que no nos delatara al separarnos, caminábamos tu mano entrelazada con la mía, simplemente ese tiempo era perfecto, teníamos la felicidad que tanto habíamos buscado por lugares sin sentido, éramos tu y yo, el uno para el otro, fuimos aquel momento en que tus labios rozaron por primera vez los míos y supimos en ese instante que al amanecer ya no había que buscar a nadie más, desde aquel momento nuestros labios tuvieron una atracción estupenda que al juntarse creábamos un universo entre los dos, tus labios en los míos, mis manos jugando con tu cabello, mientras las tuyas un tanto tímidas tocaban mi cintura, para concluir con un abrazo en el cual podría oler tu piel que era mezcla de  sol, sal, cuando me acercaba a tu boca era una explosión más de olor entre menta, cerveza y poco del cigarro que sin darme cuenta fumabas, aunque no me agradaba eso no podía hacer nada porque viniendo de ti eso me mataba y me seducía más que otra cosa, me encantaba rozar tu piel con mis dedos, para mí era perfecta tu figura, tus curvas de hombre y esa linda sensación de tu piel morena que cada día era más notoria por el sol, éramos tu y yo cuando podía oír tu corazón junto con el ritmo de las olas, éramos tu y yo viviendo un amor escondido y clandestino, del que nadie sabía y que tan solo nosotros dos vivíamos, sin peleas, sin decepciones, sin nadie que se interpusiera entre nosotros; eras tú quien me sacaba sonrisas durante el día aunque no estuvieras presente, pero tan solo pensar en que pronto caería el sol hacía que me sintiera más feliz, éramos tu y yo, solo a ti te he dicho mis versos al oído, solo a ti a nadie más, tu los entendías y eras mi inspiración; éramos tu y yo, sentía que era algo mágico pero no todo era felicidad, los días pasaban y nuestro amor crecía pero el futuro poco a poco nos alcanzaba y eso significaba que yo tendría que regresar a mi hogar y tú al tuyo por lo tanto medio continente nos separaría y ya no podríamos disfrutar de las noches como lo hacíamos; así que acordamos fugarnos nuestro último día juntos y por primera vez paseamos juntos de la mano bajo el sol que alumbraba nuestros pasos, fuimos hasta el otro lado de la playa para que ningún conocido nos viera, fue el mejor día de todos, nos besamos hasta quedarnos sin aliento, no podíamos desperdiciar el tiempo sabíamos que serían los últimos besos; no solté jamás  tu mano para que mi piel quedara tatuada en la tuya, ahora éramos tú, yo y el tiempo que se adueñaría de lo nuestro, el sol se ocultó y solo nos quedaba la noche, nuestra última noche; nos abrazamos, nos besamos y tus manos ya no tuvieron miedo y me agarraban fuertemente la cintura, no queríamos separarnos, esa noche hablamos de todo termine por conocer tu vida y tú la mía, sabía que sólo yo te conocía tan a fondo, encontramos nuestra estrella en el cielo así que sabíamos que al verla estaríamos conectados, la noche termino y teníamos que separarnos, un avión te esperaba y un bus me regresaría a mi casa, solo nos quedaba la última caricia, el ultimo abrazo, el último beso, la última mirada; al tener tus labios entre los míos por última vez mis ojos soltaron una lagrima sabía que nunca nadie me haría sentir tantas cosas con solo una mirada, éramos tu y yo a punto de separarnos, un amor que tendría que quedarse en el aire en la playa que por un mes fue testigo de todo, te abrace lo más fuerte que puede y nos separamos, nuestras vidas jamás serían las mismas, éramos tu y yo, lo más triste es que no le puedo contar a nadie de esto simplemente eres mi amor clandestino.

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