jueves, 11 de agosto de 2016

<a title="Real Time Web Analytics" href="http://clicky.com/100980472"><img alt="Real Time Web Analytics" src="//static.getclicky.com/media/links/badge.gif" border="0" /></a>
<script type="text/javascript">
var clicky_site_ids = clicky_site_ids || [];
clicky_site_ids.push(100980472);
(function() {
  var s = document.createElement('script');
  s.type = 'text/javascript';
  s.async = true;
  s.src = '//static.getclicky.com/js';
  ( document.getElementsByTagName('head')[0] || document.getElementsByTagName('body')[0] ).appendChild( s );
})();
</script>
<noscript><p><img alt="Clicky" width="1" height="1" src="//in.getclicky.com/100980472ns.gif" /></p></noscript>

Hoy no

Hoy no. Hoy no quiero admitir que cada día sueño con su mirada; que antes de dormir, en lo último que pienso es en su sonrisa. No voy a admitir que quisiera estar en sus brazos hasta sentirme plena, porque es ahí donde siento seguridad, que todos mis miedos logran irse a otro lugar, porque estar en sus brazos es donde le encuentro sentido a la vida. Tampoco diré que cada vez que lo veo y pasamos tiempo juntos, que en ese pequeño instante que nuestras manos se encuentran cerca quiero entrelazar mis dedos con los suyos y que esa pequeña unión nos de el calor que tanto necesitamos los dos; o no diré que caminaría a cualquier lugar en el mundo siempre y cuando, sea aferrada a su mano y a su cintura; no voy a admitir que cada vez se me es más difícil estar frente a usted y no poder plantarle un beso cuando se me dé la gana, porque cada vez que veo sus labios solo puedo pensar en cómo se sentirán, cuando, se encuentren con los míos; y sí, cada vez que lo veo venir a saludar quisiera recibirlo con un beso como se lo merece, o que cuando usted se va, quisiera despedirlo con uno de esos besos que duran hasta nuestro próximo encuentro, de esos que pueden decir lo mucho que lo puedo llegar a querer o con un beso que le comente el miedo que tengo de perderlo.
Hoy no será el día en el que lo vea a los ojos y pueda, libremente, perderme en el gran misterio que tienen, hoy no será el día en el que nos comuniquemos solamente por miradas; hoy tampoco admitiré que siempre recuerdo su voz, más que todo, en los momentos cuando me siento la peor basura del mundo, respiro y recuerdo cualquier palabra que de su boca ha salido y que eso logra tranquilizarme.
Ni decir que me encanta su olor, porque es tan particular que, le juro que me embriaga mucho más rápido que cualquier alcohol; no le diré que realmente tenía planeado robarme ese par de sudaderos suyos, para así poder tener su olor al alcance de mi mano y poderme hace la tonta idea de que a usted también le gusta que yo posea algo de usted.  Tiene que saber que hoy no le diré que, últimamente, he vivido con una sonrisa estúpida en mi cara, y que todo se debe a usted y todas aquellas cosas que lo hacen ser como es; porque podría enumerar muchas más cualidades que me encantan de usted, y que nadie más posee.

Tal vez en este punto usted ya se debe de preguntar ¿Por qué hoy no admitiré todo esto? Es simple. Ya que el día que yo realmente llegue a admitir que su sonrisa me encanta, que podría pasar todo el día viendo sus hermosos ojos tan profundos, que ya no me resisto a estar sin poder probar sus labios, que sus abrazos me tranquilizan o que quisiera despertar cada día con el bello sonido de su voz, o que realmente deseo poder despeinarlo entre besos en la cama, que quisiera dormir entre sus brazos; ese día voy a confirmar que estoy totalmente enamorada de usted, que usted logró transformarme en algo que no buscaba ni deseaba. El día que le diga todo esto realmente querré y voy a desear pasar un día con usted entre juegos y sabanas; tomar todo lo suyo y hacerlo mío. Porque usted y yo ya seremos uno sólo; porque usted habrá logrado lo imposible, derribar la barrera de mi corazón.

Pero me da miedo. Me da miedo admitir que me enamoré y que usted ni lo haya notado, miedo a enamorarme de una maldita ilusión que creó mi mente, porque sé lo duro que puede ser eso de enamorarse de una idea. Tengo miedo de admitir todo esto y dar un paso en falso en el abismo, miedo del rechazo; ya que puede que no haya ni una remota posibilidad de que usted se fije en mi, ni mucho menos que se enamore de mi.

Hoy no voy a admitir que desearía con todas mis fuerzas nunca haberme sentido así hacia usted.

miércoles, 8 de julio de 2015

Lo que fuimos

Pienso en tu sonrisa, tus ojos, tus labios, tu cabello, tus manos que encajaron con las mías, pienso en ti, en todo tu cuerpo, en como quiero volver a tenerlo solo para mí, pienso en cuando nos mirábamos y el tiempo se detenía, no existía nada ni nadie más, solo éramos tu y yo en aquel solitario lugar en el que a lo lejos oíamos al mar en la tranquilidad de la noche, tu y yo hacíamos las noches más largas y los días más cortos con tal de volver a encontrarnos cuando el sol se hundía en el horizonte, ya que solo teníamos ese poco pero agradable tiempo, que se medía desde que la primera estrella salía en el cielo hasta que sol estuviera en el punto donde ya no quedaba nada de oscuridad en el cielo; éramos tu y yo que nos perdíamos el uno en el otro, bastaba tan solo una sonrisa para que nuestro tiempo fuera perfecto, caminábamos de la mano por la orilla de la playa intentando no mojarnos los pies ni la ropa, para que no nos delatara al separarnos, caminábamos tu mano entrelazada con la mía, simplemente ese tiempo era perfecto, teníamos la felicidad que tanto habíamos buscado por lugares sin sentido, éramos tu y yo, el uno para el otro, fuimos aquel momento en que tus labios rozaron por primera vez los míos y supimos en ese instante que al amanecer ya no había que buscar a nadie más, desde aquel momento nuestros labios tuvieron una atracción estupenda que al juntarse creábamos un universo entre los dos, tus labios en los míos, mis manos jugando con tu cabello, mientras las tuyas un tanto tímidas tocaban mi cintura, para concluir con un abrazo en el cual podría oler tu piel que era mezcla de  sol, sal, cuando me acercaba a tu boca era una explosión más de olor entre menta, cerveza y poco del cigarro que sin darme cuenta fumabas, aunque no me agradaba eso no podía hacer nada porque viniendo de ti eso me mataba y me seducía más que otra cosa, me encantaba rozar tu piel con mis dedos, para mí era perfecta tu figura, tus curvas de hombre y esa linda sensación de tu piel morena que cada día era más notoria por el sol, éramos tu y yo cuando podía oír tu corazón junto con el ritmo de las olas, éramos tu y yo viviendo un amor escondido y clandestino, del que nadie sabía y que tan solo nosotros dos vivíamos, sin peleas, sin decepciones, sin nadie que se interpusiera entre nosotros; eras tú quien me sacaba sonrisas durante el día aunque no estuvieras presente, pero tan solo pensar en que pronto caería el sol hacía que me sintiera más feliz, éramos tu y yo, solo a ti te he dicho mis versos al oído, solo a ti a nadie más, tu los entendías y eras mi inspiración; éramos tu y yo, sentía que era algo mágico pero no todo era felicidad, los días pasaban y nuestro amor crecía pero el futuro poco a poco nos alcanzaba y eso significaba que yo tendría que regresar a mi hogar y tú al tuyo por lo tanto medio continente nos separaría y ya no podríamos disfrutar de las noches como lo hacíamos; así que acordamos fugarnos nuestro último día juntos y por primera vez paseamos juntos de la mano bajo el sol que alumbraba nuestros pasos, fuimos hasta el otro lado de la playa para que ningún conocido nos viera, fue el mejor día de todos, nos besamos hasta quedarnos sin aliento, no podíamos desperdiciar el tiempo sabíamos que serían los últimos besos; no solté jamás  tu mano para que mi piel quedara tatuada en la tuya, ahora éramos tú, yo y el tiempo que se adueñaría de lo nuestro, el sol se ocultó y solo nos quedaba la noche, nuestra última noche; nos abrazamos, nos besamos y tus manos ya no tuvieron miedo y me agarraban fuertemente la cintura, no queríamos separarnos, esa noche hablamos de todo termine por conocer tu vida y tú la mía, sabía que sólo yo te conocía tan a fondo, encontramos nuestra estrella en el cielo así que sabíamos que al verla estaríamos conectados, la noche termino y teníamos que separarnos, un avión te esperaba y un bus me regresaría a mi casa, solo nos quedaba la última caricia, el ultimo abrazo, el último beso, la última mirada; al tener tus labios entre los míos por última vez mis ojos soltaron una lagrima sabía que nunca nadie me haría sentir tantas cosas con solo una mirada, éramos tu y yo a punto de separarnos, un amor que tendría que quedarse en el aire en la playa que por un mes fue testigo de todo, te abrace lo más fuerte que puede y nos separamos, nuestras vidas jamás serían las mismas, éramos tu y yo, lo más triste es que no le puedo contar a nadie de esto simplemente eres mi amor clandestino.

miércoles, 1 de julio de 2015

¿Bienvenidos?

No conozco la razón por la que estas  leyendo esto, pero te doy una extraña bienvenida y digo extraña porque al abrir este blog nunca pensé que alguien lo fuera a leer simplemente lo abrí para poder tener mis vagos intentos por escribir en algún lugar del universo y lanzarlos al aire de la red.

Encontraras escritos sobre amor, desamor, soledad, tristeza, desesperación, desagrado, opinión, filosofía (ya que es lo que estudio), un vago y lejano intento de poesía, y muy pocos sobre la alegría.

Si algún día lees algo que sea de tu agrado, que te haya gustado o que te identifiques con eso, lo puedes tomar y hacerlo más público pero si me das el crédito un pedazo de mi corazón será feliz por siempre.

Si les interesa sepan que me gusta escribir (o hacer e intento) a la antigua con cualquier pedazo de papel, lápiz, lapicero o simplemente algo con que se pueda escribir, no me agrada mucho escribir con la tecnología ya que mis ideas no fluyen de la mejor manera, no tendré un día exacto para publicar aquí ya que tengo que pasar casi todo a la computadora.

Si tienen curiosidad sepan que nunca he publicado nada de lo que he escrito, sobre todo porque siempre pienso que nunca está terminado o que existe una mejor manera para decir las cosas y porque me considero con una extraña afición a la edición ya que siempre que vuelvo a leer algo, que ya "consideraba" como terminado, agrego palabras o las quito, y busco una mejor forma de decir lo que quiero.

Si tienen alguna recomendación, critica constructiva o quieren que escriba sobre algo, solo háganlo saber que veré que puedo hacer.
Supongo que no hay nada más que decir, espero que lo disfruten.



GLM